Desde hace ya unos cuantos años tengo apuntado en mi lista de deberes ver a U2 en concierto. Ayer, después de muchos meses desgastando la entrada de mirarla me quite la espinita por todo lo alto.
Pese a llegar a San Sebastian con el cuerpo bastante machacado por los excesos de la noche anterior (es lo que tienen las bodas), el ambiente festivo que se respiraba en los aledaños del estadio invitaba a hipermotivarse. Tras el par de cañas de rigor me lancé con mi hermana y mi cuñado a posicionarnos lo mejor posible dentro de la pista. Gracias a la habilidad de Adri, logramos colocarnos a una distancia más que aceptable del escenario. Lo malo es que faltaba una infernal espera de 2 horas y media de pie. Por suerte para pasar ese rato tocó una banda neoyorquina llamada Interpol, que la verdad es que sonaban muy bien.
Respecto al escenario, solo hay que decir que es absolutamente impresionante (como se puede ver en la foto), con decir que sobresalía bastantes metros por encima de Anoeta esta todo dicho. Tras ver el concierto me ha quedado claro que el show mastodóntico que monta U2 no es equiparable hoy en día al de ningún grupo en el planeta.
Bueno a lo que iba, a las diez en punto aparecieron por fin por una de las pasarelas los cuatro irlandeses, lejos de aquellas apariciones espectaculares de giras como ZooTv o PopMart, paseando como si no hubiera 45000 personas absolutamente entregadas rodeándoles. Sin más dilación “The Edge” se cargó su guitarra y empezó a tocar los primeros acordes de “Beautiful Day”, Bono saltó hacia la parte delantera del escenario y se desató la locura. Tras esta bonita introducción, “I will Follow” , y “I still haven´t found what I’m looking for”...pufff sobran las palabras, y es que es tan grande el número de himnos de U2 que es casi imposible que no se te pongan los pelos de punta durante el concierto. En mi opinión, aparte de las nombradas, en esta primera parte del show brillaron las interpretaciones de dos temazos del Acthung Baby, “Misterious Ways” y “Until the end of the world”, destacando los genuinos guitarreos de un The Edge que estuvo soberbio todo el concierto.
Como suele pasar en estos conciertos, la parte intermedia del show bajo un poco de ritmo, pero los temazos siguieron sonando con canciones que me encantan como “In a little while” (con salida al escenario de una de las fans de primera fila) y “Miss Sarajevo”. Bono se salió en esta última con un chorro de voz impresionante, y sorprendente para los que como yo pensabamos que estaba muy cascado. Realmente el alma del show de U2 es el, no paró de animar al público, correr por el escenario, jugar con las camaras, etc...por algo es posiblemente el mayor showman del mundo del rock.
La parte final fue una concatenación de las canciones más míticas, con algun tema nuevo intercalado, sonaron “With or Without you” y el legendario himno “Where the streets have no name”, precedido de una bonita introducción a cargo de Bono. De las nuevas la que más me gustó con diferencia fue “Moment of Surrender”, simplemente preciosa, y digno colofón al concierto.
En definitiva, y pese al cansancio, he disfrutado muchísimo del concierto y me quedo con un gran sabor de boca sabiendo que he visto en directo a una de las bandas de rock más importantes de todos los tiempos.
Final del concierto de San Sebastián, "Moment of Surrender"...emocionante.
jueves, 30 de septiembre de 2010
domingo, 12 de septiembre de 2010
The Final Frontier, lo último de Iron Maiden
Hoy echando un vistazo a mi colección de discos he decidido hacer un recuento del material de Maiden que he ido recopilando con el paso de los años. Me he quedado alucinado, un total de 28 discos originales entre albums, conciertos, singles y recopilatorios. Lo cierto es que he tenido una época de auténtico fanático de la Dama de Hierro, ahora con el paso del tiempo ese fanatismo se ha rebajado un poco aunque siguen siendo, indiscutiblemente, uno de mis grupos favoritos.
Pues bien por fin ya esta aquí el decimoquinto disco de estudio de los Maiden, “The Final Frontier”. La espera se me ha hecho eterna, hace ya casi 4 años de su último disco, “A matter of death and life” que por cierto me dejo con un sabor de boca muy bueno. Lo cierto es que nos tienen mal acostumbrados, sacando una media de un disco cada 2 años como mucho. De hecho este ha sido el periodo más largo en su historia sin material nuevo. Pero bueno, como dice el refrán nunca es tarde si la dicha es buena...y vaya si es buena.
El otro día leí una crítica del disco que me pareció tremendamente acertada. En ella se deja claro que, aunque con cada nuevo disco de Maiden se intenta vender desde algunos medios que vamos a volver a escuchar los clásicos hits de los 80..., es absolutamente falso. Y es falso por una sencilla razón, los años han pasado y Iron Maiden ha evolucionado...y mucho. Esto no tiene porque ser algo negativo, de hecho no lo es. La adaptación de Maiden es fantástica, lejos de encorsetarse en su estilo, han ido incorporando más aspectos a su música y en este disco tenemos un ejemplo perfecto. Es un disco especial, nos muestra a unos Maiden más cercanos al rock progresivo que a su clásicol heavy metal (propio de la New Wave of British Heavy Metal). Aún así siguen manteniendo intactas sus señas de identidad, lo que hace su música perfectamente reconocible. Pese a que no soy muy favorable a las canciones muy largas, hay que admitir que los casi 76 minutos del disco son un gustazo.
El disco comienza de forma inquietante con una Intro que nos va introduciendo en una atmósfera futurista, continuada por el primer single del disco que de paso da nombre al mismo, “The Last Frontier”. Un clásico single de Maiden, con un Dickinson forzando al límite en cada nota. Buena canción para empezar.
“El Dorado” arranca con una estruendosa y peculiar batería que da paso a la ya mítica carga de bajo de Harris a la que se unen unos buenos guitarreos y el vozarrón de Dickinson. Con este buen tema el disco va ganando en intensidad para asaltar al ritmo de una carga de bayoneta su tercera canción “Mother of Mercy”. Una de las canciones “cortas” del disco con 5 minutos pero que a mi no me acaba de enganchar, excesivamente repetitiva. La que si me engancha es la siguiente canción “Coming home”. Es un tema muy de Dickinson, el estribillo me recuerda muchísimo a una de sus canciones más famosas en solitario, “Tears of the Dragon”. Posiblemente es la canción más pegadiza y que más rápido entra por los oidos.
Con “The Alchemist” los Maiden cumplen con su típico trallazo, rápido y directo, aunque Dickinson está muy flojo en la voz, forzando demasiado para alcanzar ciertas notas. Tras la épica “Isle of Avalon”, llega el mejor tema del disco en mi opinión, “StarBlind”. Firmado por el trío con más talento compositor de la banda Smith/Harris/Dickinson, tiene una melodía y un estribillo pegadizo, está repleta de cambios de ritmo al más puro estilo Maiden, y las voces de Dickinson se encuentran en su salsa cambiando de registro a su antojo...tremendo temazo.
Tras la subida de adrenalina llegá “The Talisman”, una canción con un ritmo más pausado muy del estilo de “Dance of Death”.
Para cerrar el disco, estos maestros se guardan dos joyitas, “The man who would be king” y “When the wild wind blows”. La primera me encanta, es sin duda una de las mejores del disco. Lo que más me llama la atención es la parte intermedia con una melodía muy atípica de Maiden solapada por un gran solo de guitarra . El colofón lo pone Dickinson con unas voces en segundo plano maravillosas, tremendo final.
El clásico cierre épico de Steve Harris no podía faltar en este disco tampoco. En esta ocasión el último tema esta básada en la novela de Raymond Briggs “When the wind blows”, centrado en un hipotético ataque nuclear. La canción arranca (como suele ser habitual), con una larga introducción pausada, va ganando intensidad y matices, para volver a su calma inicial con un Dickinson que prácticamente acaba susurrando el estribillo. No es el tema que más me gusta del album, pero es un buen final.
Pese a que el disco en mi opinión es excelente, también hay algunos puntos oscuros. El más llamativo (sobre todo para mi que soy un fan incondicional de Dickinson) es que las voces de Bruce están excesivamente forzadas en muchos tramos del disco. Supongo que los años no pasan en balde, y sus 52 años pesan.
En cualquier caso es un disco que con las escuchas gana muchísimo, yo ya no paso una jornada laboral sin escucharlo al menos una vez!
Pues bien por fin ya esta aquí el decimoquinto disco de estudio de los Maiden, “The Final Frontier”. La espera se me ha hecho eterna, hace ya casi 4 años de su último disco, “A matter of death and life” que por cierto me dejo con un sabor de boca muy bueno. Lo cierto es que nos tienen mal acostumbrados, sacando una media de un disco cada 2 años como mucho. De hecho este ha sido el periodo más largo en su historia sin material nuevo. Pero bueno, como dice el refrán nunca es tarde si la dicha es buena...y vaya si es buena.
El otro día leí una crítica del disco que me pareció tremendamente acertada. En ella se deja claro que, aunque con cada nuevo disco de Maiden se intenta vender desde algunos medios que vamos a volver a escuchar los clásicos hits de los 80..., es absolutamente falso. Y es falso por una sencilla razón, los años han pasado y Iron Maiden ha evolucionado...y mucho. Esto no tiene porque ser algo negativo, de hecho no lo es. La adaptación de Maiden es fantástica, lejos de encorsetarse en su estilo, han ido incorporando más aspectos a su música y en este disco tenemos un ejemplo perfecto. Es un disco especial, nos muestra a unos Maiden más cercanos al rock progresivo que a su clásicol heavy metal (propio de la New Wave of British Heavy Metal). Aún así siguen manteniendo intactas sus señas de identidad, lo que hace su música perfectamente reconocible. Pese a que no soy muy favorable a las canciones muy largas, hay que admitir que los casi 76 minutos del disco son un gustazo.
El disco comienza de forma inquietante con una Intro que nos va introduciendo en una atmósfera futurista, continuada por el primer single del disco que de paso da nombre al mismo, “The Last Frontier”. Un clásico single de Maiden, con un Dickinson forzando al límite en cada nota. Buena canción para empezar.
“El Dorado” arranca con una estruendosa y peculiar batería que da paso a la ya mítica carga de bajo de Harris a la que se unen unos buenos guitarreos y el vozarrón de Dickinson. Con este buen tema el disco va ganando en intensidad para asaltar al ritmo de una carga de bayoneta su tercera canción “Mother of Mercy”. Una de las canciones “cortas” del disco con 5 minutos pero que a mi no me acaba de enganchar, excesivamente repetitiva. La que si me engancha es la siguiente canción “Coming home”. Es un tema muy de Dickinson, el estribillo me recuerda muchísimo a una de sus canciones más famosas en solitario, “Tears of the Dragon”. Posiblemente es la canción más pegadiza y que más rápido entra por los oidos.
Con “The Alchemist” los Maiden cumplen con su típico trallazo, rápido y directo, aunque Dickinson está muy flojo en la voz, forzando demasiado para alcanzar ciertas notas. Tras la épica “Isle of Avalon”, llega el mejor tema del disco en mi opinión, “StarBlind”. Firmado por el trío con más talento compositor de la banda Smith/Harris/Dickinson, tiene una melodía y un estribillo pegadizo, está repleta de cambios de ritmo al más puro estilo Maiden, y las voces de Dickinson se encuentran en su salsa cambiando de registro a su antojo...tremendo temazo.
Tras la subida de adrenalina llegá “The Talisman”, una canción con un ritmo más pausado muy del estilo de “Dance of Death”.
Para cerrar el disco, estos maestros se guardan dos joyitas, “The man who would be king” y “When the wild wind blows”. La primera me encanta, es sin duda una de las mejores del disco. Lo que más me llama la atención es la parte intermedia con una melodía muy atípica de Maiden solapada por un gran solo de guitarra . El colofón lo pone Dickinson con unas voces en segundo plano maravillosas, tremendo final.
El clásico cierre épico de Steve Harris no podía faltar en este disco tampoco. En esta ocasión el último tema esta básada en la novela de Raymond Briggs “When the wind blows”, centrado en un hipotético ataque nuclear. La canción arranca (como suele ser habitual), con una larga introducción pausada, va ganando intensidad y matices, para volver a su calma inicial con un Dickinson que prácticamente acaba susurrando el estribillo. No es el tema que más me gusta del album, pero es un buen final.
Pese a que el disco en mi opinión es excelente, también hay algunos puntos oscuros. El más llamativo (sobre todo para mi que soy un fan incondicional de Dickinson) es que las voces de Bruce están excesivamente forzadas en muchos tramos del disco. Supongo que los años no pasan en balde, y sus 52 años pesan.
En cualquier caso es un disco que con las escuchas gana muchísimo, yo ya no paso una jornada laboral sin escucharlo al menos una vez!
Sin duda unos de los mejores trabajos de Maiden de la última década, si no el mejor. UP THE IRONS!
Ahí va uno de sus clásicos, "Wrathchild" en el Rock in Rio de 2001 ante 200000 personas.
lunes, 2 de agosto de 2010
La pseudo-resurrección de Héroes del Silencio
Tal y como prometí aquí va la segunda parte del post dedicado a Héroes, el retorno del grupo.
La vuelta se ha cocido lentamente, y aunque a casi todos nos parecía imposible, al final el milagro ocurrió.
Tras la separación Joaquín Cardiel se dedicó en cuerpo y alma a su familia y a su huerta, Pedro arrancó algún proyecto en solitario como "Puravida", que no tuvo éxito, y DAB, más relacionado con la música electrónica. Bunbury se dedicó de lleno a su carrera en solitario, en la que ha conseguido asentarse como uno de los más importantes del país, mientras que Juan Valdivia, tuvo que colgar la guitarra durante unos años debido a su lesión, con lo que se centro en sacar la carrera superior de piano. Por suerte, tras una serie de operaciones ha recuperado la movilidad y puede volver a tocar la guitarra.
Desde que se anunció su separación en 1996 han circulado muchísimos rumores sobre su posible regreso, algo que Bunbury se ha encargado de machacar una y otra vez con declaraciones tan contundentes como que "es más probable que resucite Franco a que se vuelvan a juntar los Héroes del Silencio" (E.Bunbury -2005). Vocazas por naturaleza.
La primera tentativa externa de reunirlos fue en 1997 a consecuencia del asesinato de Miguel Angel Blanco, que según parece era muy fan de Héroes del Silencio. Como homenaje al concejal asesinado se planteó hacer un concierto en su pueblo reuniendo al grupo, pero la respuesta de Bunbury fue que el grupo no existía, y que si querían tocaba el con su nueva banda. Como era de esperar, los políticos perdieron interés, y la cosa quedo en nada.
El primer movimiento de aproximación interno lo hizo Juan, que en 1998 le envió a Bunbury una maqueta con música para un posible nuevo albúm de Heroes. En la carta que acompañaba el envio, Juan le preguntaba si le apetecía hacer un disco de Héroes..., la respuesta de Bunbury fué que se dedicará a hacer música para videojuegos.
Es una pena, porque si bien es cierto que algunos de los temas de esa maqueta (que posteriormente salió al mercado con el nombre de Trigonometralla) eran flojos o por lo menos extraños, también había alguna joya como "Cactus", que sin duda hubiera sido una maravilla en manos de Bunbury. Pero no lo fue, y las posibilidades de ver nuevo material de Héroes se esfumaron para siempre. A partir de ese momento Juan ,tremendamente dolido por la salida de tono de Bunbury, se cierra en banda a cualquier tipo de acercamiento.
Otro par de años más tarde, en el 2000, para sorpresa de todos, incluido Juan Valdivia, Bunbury vuelve a cantar temas de Héroes con motivo de la grabación de un recopilatorio de toda su carrera "Canciones 84-96". Esa participación de Bunbury en la producción y reedición del disco tras años despotricando de todo lo relacionado con Héroes desató todo tipo de rumores, pero finalmente se quedaron en nada. Aún así, Héroes del Silencio sigue demostrando su tirón, vendiendo en solo una semana más de 75000 copias. Y eso que no existen como grupo.
Durante los años siguientes, Bunbury realiza una serie de giras muy exitosas con su banda "El Huracan Ambulante", pero justo cuando todo el mundo pensaba que estaba en el mejor momento de su carrera en solitario...zas, Bunburada al canto. Anuncia la disolución de la banda, y su retirada indefinida de los escenarios alegando sentirse deprimido, y muy desgastado por las últimas giras. La realidad es que, aparte de los mencionado por el cantante, el experimento del "Freak Show", que obtuvo muy buenas críticas, le supuso a Bunbury un despilfarro económico descabellado. Además, una vez finalizada esa mini gira perdió toda la motivación al considerar que el Freak Show había sido el momento álgido del Huracan Ambulante y el final de una etapa. Tras cerrar la gira de forma abrupta en Zuera (Bunbury se marchó del escenario en la 5º canción), decidió irse a vivir a Cuba con su novia por tiempo indefinido.
Prácticamente al tiempo, se produce un hito de la música española, que refleja muy claramente la potencia de Héroes del Silencio como grupo. Pese a que lleven casi 10 años separados y es un grupo con tan solo 4 discos de estudio, la salida al mercado de un directo llamado "El ruido y la furia" llega al número uno en la lista de ventas a finales de 2005. Ningún grupo español a conseguido ser número uno sin existir.
Al cabo de unos meses, con todo mucho más calmado, Nacho Royo, manager de Bunbury se reune con el en Cuba y le tanteo acerca de una posible reunión con los Héroes. Para su sorpresa, la reacción de Bunbury, no fue ni mucho menos negativa, y le dio vía libre para intentar poner de acuerdo al resto, aunque le advirtió que lo veía imposible. Pero lo cierto es que Joaquín y Pedro estaban muy por la labor de juntarse para unos conciertos, y Juan, pese a las reticencias iniciales, acabó aceptando. Y es que a Juan otra cosa no, pero a los Héroes los lleva en la sangre, y pese a su aparente apatía quizás sea el que más lo sienta.
Tras las correspondientes negociaciones entre todos los representantes, finalmente se reunen los 4 héroes en Julio de 2006 en casa de Nacho Royo. La reunión es totalmente cordial, no se habla del pasado, si no de la nueva gira. La primera decisión es incorporar a Gonzalo Valdivia para apoyar tanto técnica como humanamente a Juan, también se decide que se harán únicamente 10 conciertos, y que no habrá disco previo ni canciones nuevas. Tras una serie de ensayos bajo el más absoluto secretismo, en septiembre de 2006 se produce el ansiado anuncio del retorno de Héroes del Silencio.
El resto de la historia ya la conoce todo el mundo, se desató la locura con la venta de entradas, consiguieron vender medio millon de entradas para los 10 conciertos, llenando todos los estadios, y superando con creces las previsiones más optimistas.
Yo personalmente fuí a verlos a Zaragoza y a Valencia. En Zaragoza me toco estar muy lejos del escenario, y Bunbury estuvo un poco ronco por un resfriado, pero al ser la primera vez que veía a Héroes en directo, disfruté como un enano. Poco después viajé hasta Valencia con un buen amigo, y viví seguramente el concierto más emocionante de mi vida. Realmente espectacular, una pena que fuera el último.
Y es que eso es lo que parece, que ya no va a haber más Héroes. Pese a que todos albergábamos la esperanza de que la reunión despertara en ellos las ganas de grabar material nuevo, parece que eso es imposible. Ni Enrique ni Juan están por la labor, y tal y como casi todos sospechabamos, detras de la reunión ha habido fundamentalmente, mucha pero que mucha PASTA.
Hay que ser positivos, por lo menos hemos podido disfrutar de la tan esperada "gira del próximo milenio".Que nos quiten lo bailado.
Vídeo: La última canción del último concierto de la última gira de Héroes del Silencio (Valencia 2007).
En los brazos de la fiebre, a quien no se le pongan los pelos de punta con este vídeo que se lo haga mirar.
La vuelta se ha cocido lentamente, y aunque a casi todos nos parecía imposible, al final el milagro ocurrió.
Tras la separación Joaquín Cardiel se dedicó en cuerpo y alma a su familia y a su huerta, Pedro arrancó algún proyecto en solitario como "Puravida", que no tuvo éxito, y DAB, más relacionado con la música electrónica. Bunbury se dedicó de lleno a su carrera en solitario, en la que ha conseguido asentarse como uno de los más importantes del país, mientras que Juan Valdivia, tuvo que colgar la guitarra durante unos años debido a su lesión, con lo que se centro en sacar la carrera superior de piano. Por suerte, tras una serie de operaciones ha recuperado la movilidad y puede volver a tocar la guitarra.
Desde que se anunció su separación en 1996 han circulado muchísimos rumores sobre su posible regreso, algo que Bunbury se ha encargado de machacar una y otra vez con declaraciones tan contundentes como que "es más probable que resucite Franco a que se vuelvan a juntar los Héroes del Silencio" (E.Bunbury -2005). Vocazas por naturaleza.
La primera tentativa externa de reunirlos fue en 1997 a consecuencia del asesinato de Miguel Angel Blanco, que según parece era muy fan de Héroes del Silencio. Como homenaje al concejal asesinado se planteó hacer un concierto en su pueblo reuniendo al grupo, pero la respuesta de Bunbury fue que el grupo no existía, y que si querían tocaba el con su nueva banda. Como era de esperar, los políticos perdieron interés, y la cosa quedo en nada.
El primer movimiento de aproximación interno lo hizo Juan, que en 1998 le envió a Bunbury una maqueta con música para un posible nuevo albúm de Heroes. En la carta que acompañaba el envio, Juan le preguntaba si le apetecía hacer un disco de Héroes..., la respuesta de Bunbury fué que se dedicará a hacer música para videojuegos.
Es una pena, porque si bien es cierto que algunos de los temas de esa maqueta (que posteriormente salió al mercado con el nombre de Trigonometralla) eran flojos o por lo menos extraños, también había alguna joya como "Cactus", que sin duda hubiera sido una maravilla en manos de Bunbury. Pero no lo fue, y las posibilidades de ver nuevo material de Héroes se esfumaron para siempre. A partir de ese momento Juan ,tremendamente dolido por la salida de tono de Bunbury, se cierra en banda a cualquier tipo de acercamiento.
Otro par de años más tarde, en el 2000, para sorpresa de todos, incluido Juan Valdivia, Bunbury vuelve a cantar temas de Héroes con motivo de la grabación de un recopilatorio de toda su carrera "Canciones 84-96". Esa participación de Bunbury en la producción y reedición del disco tras años despotricando de todo lo relacionado con Héroes desató todo tipo de rumores, pero finalmente se quedaron en nada. Aún así, Héroes del Silencio sigue demostrando su tirón, vendiendo en solo una semana más de 75000 copias. Y eso que no existen como grupo.
Durante los años siguientes, Bunbury realiza una serie de giras muy exitosas con su banda "El Huracan Ambulante", pero justo cuando todo el mundo pensaba que estaba en el mejor momento de su carrera en solitario...zas, Bunburada al canto. Anuncia la disolución de la banda, y su retirada indefinida de los escenarios alegando sentirse deprimido, y muy desgastado por las últimas giras. La realidad es que, aparte de los mencionado por el cantante, el experimento del "Freak Show", que obtuvo muy buenas críticas, le supuso a Bunbury un despilfarro económico descabellado. Además, una vez finalizada esa mini gira perdió toda la motivación al considerar que el Freak Show había sido el momento álgido del Huracan Ambulante y el final de una etapa. Tras cerrar la gira de forma abrupta en Zuera (Bunbury se marchó del escenario en la 5º canción), decidió irse a vivir a Cuba con su novia por tiempo indefinido.
Prácticamente al tiempo, se produce un hito de la música española, que refleja muy claramente la potencia de Héroes del Silencio como grupo. Pese a que lleven casi 10 años separados y es un grupo con tan solo 4 discos de estudio, la salida al mercado de un directo llamado "El ruido y la furia" llega al número uno en la lista de ventas a finales de 2005. Ningún grupo español a conseguido ser número uno sin existir.
Al cabo de unos meses, con todo mucho más calmado, Nacho Royo, manager de Bunbury se reune con el en Cuba y le tanteo acerca de una posible reunión con los Héroes. Para su sorpresa, la reacción de Bunbury, no fue ni mucho menos negativa, y le dio vía libre para intentar poner de acuerdo al resto, aunque le advirtió que lo veía imposible. Pero lo cierto es que Joaquín y Pedro estaban muy por la labor de juntarse para unos conciertos, y Juan, pese a las reticencias iniciales, acabó aceptando. Y es que a Juan otra cosa no, pero a los Héroes los lleva en la sangre, y pese a su aparente apatía quizás sea el que más lo sienta.
Tras las correspondientes negociaciones entre todos los representantes, finalmente se reunen los 4 héroes en Julio de 2006 en casa de Nacho Royo. La reunión es totalmente cordial, no se habla del pasado, si no de la nueva gira. La primera decisión es incorporar a Gonzalo Valdivia para apoyar tanto técnica como humanamente a Juan, también se decide que se harán únicamente 10 conciertos, y que no habrá disco previo ni canciones nuevas. Tras una serie de ensayos bajo el más absoluto secretismo, en septiembre de 2006 se produce el ansiado anuncio del retorno de Héroes del Silencio.
El resto de la historia ya la conoce todo el mundo, se desató la locura con la venta de entradas, consiguieron vender medio millon de entradas para los 10 conciertos, llenando todos los estadios, y superando con creces las previsiones más optimistas.
Yo personalmente fuí a verlos a Zaragoza y a Valencia. En Zaragoza me toco estar muy lejos del escenario, y Bunbury estuvo un poco ronco por un resfriado, pero al ser la primera vez que veía a Héroes en directo, disfruté como un enano. Poco después viajé hasta Valencia con un buen amigo, y viví seguramente el concierto más emocionante de mi vida. Realmente espectacular, una pena que fuera el último.
Y es que eso es lo que parece, que ya no va a haber más Héroes. Pese a que todos albergábamos la esperanza de que la reunión despertara en ellos las ganas de grabar material nuevo, parece que eso es imposible. Ni Enrique ni Juan están por la labor, y tal y como casi todos sospechabamos, detras de la reunión ha habido fundamentalmente, mucha pero que mucha PASTA.
Hay que ser positivos, por lo menos hemos podido disfrutar de la tan esperada "gira del próximo milenio".Que nos quiten lo bailado.
Vídeo: La última canción del último concierto de la última gira de Héroes del Silencio (Valencia 2007).
En los brazos de la fiebre, a quien no se le pongan los pelos de punta con este vídeo que se lo haga mirar.
lunes, 19 de julio de 2010
Concierto homenaje a Let It Be en la azotea del Circulo de Bellas Artes de Madrid
Pues si, el 21 de Julio se va a rendir en Madrid un merecido y espectacular homenaje a este discazo de los Beatles.
El último concierto de los Beatles no fue en un estadio. Ni en un gran recinto. Ni siquiera en una sala de conciertos. El último concierto de los Beatles fue el 30 de enero de 1969 en tejado de los estudios Apple en Saville, Londres. Sin duda alguna uno de los conciertos más impactante e importante de la historia de la música.
El homenaje recreará este concierto, para la ocasión se ha elegido la azotea del Circulo de Bellas Artes de Madrid. El cartel del concierto me parece muy interesante, entre otros actuaran Amaral, Vetusta Morla, Coque Malla, Tulsa, Pájaro Sunrise, Havalina, Miss Caffeina y Lovely Luna. Entre todos tocaran el disco completo y algunas versiones de otros temas de los de Liverpool.
La verdad es que me ha dado muchísima rabia enterarme tarde de este concierto. Estaba dispuesto a viajar hasta Madrid, pero como era de esperar cuando he intentado comprar las entradas estaban agotadas. Es normal, igual que yo mucha gente ha pensado que el ambiente del concierto va a ser muy especial. Que bonito escuchar resonar entre las calles de Madrid temazos como Across the universe, Dig a pony, I´ve got a feeling, Don´t let me down..., que envidia me dan los afortunados que lo van a poder disfrutar.
No tengo ni idea de quien se ha encargado de mover esta iniciativa, pero da gusto cuando hay gente atrevida y con un par de bemoles para llevar adelante ideas como esta. ¡Brindo por ellos!
Ahí va el fragmento del concierto original en el que llega la policía. Pese a que les desconectan los altavoces ellos siguen tocando con furia...creo que nunca me cansaré de verlo.
Ahí va el fragmento del concierto original en el que llega la policía. Pese a que les desconectan los altavoces ellos siguen tocando con furia...creo que nunca me cansaré de verlo.
miércoles, 16 de junio de 2010
La destrucción de Héroes del Silencio
Tras el tremendo éxito cosechado por el grupo con "Senderos de Traición" (1990) con el que consiguieron tocar más de 100 conciertos durante 1991 (convirtiéndose de lejos en el grupo del momento), los Héroes se trasladaron a Londres para grabar el que sería su tercer disco, "El espíritu del vino". Es aquí donde comienzan las tensiones serias entre los miembros de la banda. Durante la creación del disco se hacen evidentes las diferencias entre Bunbury y Valdivia. Bunbury cada vez más metido en la mezcla de géneros, y Valdivia obsesionado con el heavy y con sus propias rarezas. Su visión sobre la música del grupo esta cada vez más alejada.
Lo cierto es que la manera de componer de los zaragozanos era la propicia para generar tensiones. En muchos grupos, uno de los integrantes compone una canción y los demas la tocan, pero en Héroes, las canciones la sacaban adelante entre todos. Cierto es que las letras era cosa de Bunbury, y las melodías generalmente de Valdivia, pero la forma de la canción lo hacían entre todos, y esto, evidentemente, fue generando cada vez más conflictos. Pese a todo, el disco acabó resultando otro rotundo éxito, y la fama de Héroes del Silencio traspasó fronteras lo que les permitió tocar en toda Europa. El nivel de exigencia de la gira desgastó muchísimo al grupo, y los roces y choques ganan en intensidad. A esto hay que añadir el daño provocado por una serie de malas compañias en el entorno del grupo, empezando por el propio manager Pito, con serios problemas con las drogas.
Al acabar la gira en 1994, los 4 son conscientes que la situación empieza a ser insostenible, han llevado al límite la filosofía del "sexo, drogas y rock&roll" y la situación se ha deteriorado muchísimo. Así que deciden tomar una serie de medidas drásticas para salvar el grupo.
Entre otras cosas deciden recluirse en un balneario en Benasque en medio de los pirineos, despiden a su manager, cambian de productor, y hacen una limpieza importante de aquellos que consideran parásitos del grupo.
Allí comienzan a componer el esqueleto de "Avalancha", el que sería su cuarto y último disco. La última fase se graba en Los Angeles con la producción del aclamado productor Bob Erzin.
La línea musical que marca "Avalancha" es de rock duro, casi heavy en algunos temas. El impulsor de esta línea fué Valdivia, que en estos momentos estaba obsesionado con Guns´n´Roses, y en concreto con Slash y su forma de tocar. Entre Enrique y el se había establecido una especie de pacto no escrito, Juan le dejo más vía libre en "El espiritu del vino", y Enrique acataba ahora las condiciones en "Avalancha", aunque interiormente no estaba para nada de acuerdo con la línea musical del grupo.
La gira de "Avalancha", en la que se acomete el asalto al mercado norteamericano, mete a los Héroes de nuevo en un ritmo de conciertos y viajes frenético, con lo que todas las curas de Benasque saltan por los aires, y las grietas en las relaciones personales se hacen cada vez mayores. Por si fuera poco, Juan sufre fuertes dolores al tocar por una lesión provocada por esa obsesión por tocar con la guitarra tan baja como Slash, y Pedro Andreu sufre una dolencia en el corazón que le lleva a una operación a corazón abierto en mitad de la gira.
Las broncas son cada vez más continuas, Juan decide encerrarse en si mismo, Enrique empieza a grabar temas en solitario en secreto, Joaquín solo quiere pasar más tiempo con su familia y Pedro fuera de juego.
Esta situación lleva a Bunbury a confesar abiertamente a sus íntimos que quiere dejar el grupo e ir por su cuenta.
Finalmente opta por proponer una serie de cambios al grupo para continuar juntos. Así pues, propone una reunión al resto en el comienzo de 1996, en medio de la gira americana. En la reunión les presenta una especie de manuscrito con una serie de condiciones en las que entre otras cosas aboga por un cambio de estilo para adaptarse a los tiempos, y pone como ejemplo el Acthung Baby de U2. A Juan le falta tiempo para mandarle a la mierda. El quiere seguir con la línea dura de "Avalancha". Todo estaba dicho, ha falta de 6 meses para acabar la gira el grupo estaba roto. Desde ahí al último concierto en Los Angeles, la relación entre los Héroes fueron segun Juan "inexistentes". Subían al escenario, tocaban, y cada uno a su habitación.
Es curioso sin embargo, que todos los que vieron esos últimos meses de conciertos aseguran que fueron los mejores conciertos que daban en años. Todos sabían que se acababa la aventura de Héroes del Silencio y querían dejar el pabellón bien alto.
El último concierto en Los Angeles fué de lo más triste. A él acudieron toda la gente importante de la industria musical, prensa internacional, productores, etc...
Durante la semana anterior, Bunbury había hecho unas declaraciones muy desafortunadas, y había gente que no le quería ver ni en pintura por allí. Nada más comenzar el concierto empezaron a llover objetos. Bunbury duró dos minutos en el escenario. Juan dijo, "si este se va, yo también me largo", y se fué también.
Este fué el final de Héroes del Silencio, un concierto de 2 minutos bajo una lluvia de objetos. A partir de ese momento cada uno por su lado...hasta 2007.
Pensaba comentar también en este post las claves del retorno del 2007, pero como me he pasado, lo dejo para otro post.
Os dejo dos vídeos bastante raros de Héroes del Silencio. El primero es un concierto en Munich en 1993, y el otro es el final de un concierto en Acapulco en el que Bunbury monta un buen cristo...no os lo perdáis que es un espectáculo.
Concierto en Munich (1993)
Conciertazo en Acapulco (1994)
Lo cierto es que la manera de componer de los zaragozanos era la propicia para generar tensiones. En muchos grupos, uno de los integrantes compone una canción y los demas la tocan, pero en Héroes, las canciones la sacaban adelante entre todos. Cierto es que las letras era cosa de Bunbury, y las melodías generalmente de Valdivia, pero la forma de la canción lo hacían entre todos, y esto, evidentemente, fue generando cada vez más conflictos. Pese a todo, el disco acabó resultando otro rotundo éxito, y la fama de Héroes del Silencio traspasó fronteras lo que les permitió tocar en toda Europa. El nivel de exigencia de la gira desgastó muchísimo al grupo, y los roces y choques ganan en intensidad. A esto hay que añadir el daño provocado por una serie de malas compañias en el entorno del grupo, empezando por el propio manager Pito, con serios problemas con las drogas.
Al acabar la gira en 1994, los 4 son conscientes que la situación empieza a ser insostenible, han llevado al límite la filosofía del "sexo, drogas y rock&roll" y la situación se ha deteriorado muchísimo. Así que deciden tomar una serie de medidas drásticas para salvar el grupo.
Entre otras cosas deciden recluirse en un balneario en Benasque en medio de los pirineos, despiden a su manager, cambian de productor, y hacen una limpieza importante de aquellos que consideran parásitos del grupo.
Allí comienzan a componer el esqueleto de "Avalancha", el que sería su cuarto y último disco. La última fase se graba en Los Angeles con la producción del aclamado productor Bob Erzin.
La línea musical que marca "Avalancha" es de rock duro, casi heavy en algunos temas. El impulsor de esta línea fué Valdivia, que en estos momentos estaba obsesionado con Guns´n´Roses, y en concreto con Slash y su forma de tocar. Entre Enrique y el se había establecido una especie de pacto no escrito, Juan le dejo más vía libre en "El espiritu del vino", y Enrique acataba ahora las condiciones en "Avalancha", aunque interiormente no estaba para nada de acuerdo con la línea musical del grupo.
La gira de "Avalancha", en la que se acomete el asalto al mercado norteamericano, mete a los Héroes de nuevo en un ritmo de conciertos y viajes frenético, con lo que todas las curas de Benasque saltan por los aires, y las grietas en las relaciones personales se hacen cada vez mayores. Por si fuera poco, Juan sufre fuertes dolores al tocar por una lesión provocada por esa obsesión por tocar con la guitarra tan baja como Slash, y Pedro Andreu sufre una dolencia en el corazón que le lleva a una operación a corazón abierto en mitad de la gira.
Las broncas son cada vez más continuas, Juan decide encerrarse en si mismo, Enrique empieza a grabar temas en solitario en secreto, Joaquín solo quiere pasar más tiempo con su familia y Pedro fuera de juego.
Esta situación lleva a Bunbury a confesar abiertamente a sus íntimos que quiere dejar el grupo e ir por su cuenta.
Finalmente opta por proponer una serie de cambios al grupo para continuar juntos. Así pues, propone una reunión al resto en el comienzo de 1996, en medio de la gira americana. En la reunión les presenta una especie de manuscrito con una serie de condiciones en las que entre otras cosas aboga por un cambio de estilo para adaptarse a los tiempos, y pone como ejemplo el Acthung Baby de U2. A Juan le falta tiempo para mandarle a la mierda. El quiere seguir con la línea dura de "Avalancha". Todo estaba dicho, ha falta de 6 meses para acabar la gira el grupo estaba roto. Desde ahí al último concierto en Los Angeles, la relación entre los Héroes fueron segun Juan "inexistentes". Subían al escenario, tocaban, y cada uno a su habitación.
Es curioso sin embargo, que todos los que vieron esos últimos meses de conciertos aseguran que fueron los mejores conciertos que daban en años. Todos sabían que se acababa la aventura de Héroes del Silencio y querían dejar el pabellón bien alto.
El último concierto en Los Angeles fué de lo más triste. A él acudieron toda la gente importante de la industria musical, prensa internacional, productores, etc...
Durante la semana anterior, Bunbury había hecho unas declaraciones muy desafortunadas, y había gente que no le quería ver ni en pintura por allí. Nada más comenzar el concierto empezaron a llover objetos. Bunbury duró dos minutos en el escenario. Juan dijo, "si este se va, yo también me largo", y se fué también.
Este fué el final de Héroes del Silencio, un concierto de 2 minutos bajo una lluvia de objetos. A partir de ese momento cada uno por su lado...hasta 2007.
Pensaba comentar también en este post las claves del retorno del 2007, pero como me he pasado, lo dejo para otro post.
Os dejo dos vídeos bastante raros de Héroes del Silencio. El primero es un concierto en Munich en 1993, y el otro es el final de un concierto en Acapulco en el que Bunbury monta un buen cristo...no os lo perdáis que es un espectáculo.
Concierto en Munich (1993)
Conciertazo en Acapulco (1994)
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